Normalizar el feísmo, oportunidades en IA y hacer los números
eCommpills
Jaime Mesa
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Edición nº 363
Aquí Jaime, a los mandos después de una semana en blanco.
Si no me sigues en Twitter, no sabrás por qué la semana pasada no hubo eCommpills. Me fui de jueves a sábado a Bilbao por temas médicos. Mereció la pena.
Llevo 15 años conviviendo con dolor crónico alto. Empezó con un accidente laboral grave a los 21 y siguió con tres operaciones muy complicadas.
En ese tiempo me han hecho decenas de pruebas, infiltraciones, bloqueos facetarios, rizolisis, y he pasado por más de 8 profesionales. Nada de eso me ha servido.
En Bilbao me atendió una doctora de unos 70 años. A una edad en la que casi todo el mundo está jubilado, ella sigue pasando consulta, y no precisamente por cumplir.
Me dedicó hora y media. Más o menos lo mismo que me ha dedicado la Seguridad Social sumando los últimos cuatro años. Esa historia da para libro y quizá algún día la cuente, pero hoy no toca.
Primero, un buen rato de preguntas. Después me miró la espalda y el resto del cuerpo. En 10 minutos encontró dos cosas que nadie había visto en 15 años. Es lo que tiene diagnosticar mirando al paciente en lugar de a la pantalla.
Luego ella y su equipo, con una media de 60 años y una coordinación que ya quisieran muchos, me dieron una buena sesión de sadomaso fisio.
No iba buscando milagros. Con lo mío no los hay. Pero mi día a día es aguantar un dolor de 8 durante horas, y salí de allí en un 5,5. Me duró unos días y me dio la vida.
La idea es volver un par de veces más. Si sigue funcionando, ella me recomienda ir una vez al mes, así que tocará ver cómo me lo monto.
Sé que lo mío no tiene solución. Si alguien consigue bajarme el dolor un 10% de forma permanente, lo firmo ahora mismo. Por primera vez en más de una década tengo un avance que puedo notar y una persona que se preocupa genuinamente por mi caso.
Que tengas un gran día.
Un abrazo,
Cada domingo, desde hace casi ocho años, esta newsletter llega a más de 4.400 personas que viven del ecommerce. La abre un 43% y un 7% hace clic.
Por aquí han pasado marcas como Shopify, Semrush o Revolut. Cada edición lleva un único patrocinador, en este mismo sitio, justo después de la intro. La marca prepara el texto y yo lo reviso para que funcione lo mejor posible. Digo que no a más marcas de las que acepto, porque aquí solo entra lo que creo que puede aportar.
Quedan 11 domingos libres de aquí a final de año. Una edición cuesta 250€ + IVA. Métricas, formatos y calendario aquí. Si lo prefieres, contesta a este email y lo hablamos.
Normalizar el feísmo
Con la edad cada vez llevo peor algunas cosas. Una de ellas es la normalización del feísmo y la mediocridad.
Hace un mes o así vi en Twitter un pequeño palacete, creo que en Cádiz. Era precioso. Unos jardines espectaculares con un estanque alargado.
Pues lo habían cementado todo. Jardín y estanque. Tuve que comprobar que no fuera IA o una fake news. Por desgracia, no lo era. No sabes el desasosiego que sentí.
No guardé el enlace, así que casi que mejor, te ahorro el disgusto. Haz una prueba sencilla. Fíjate en cómo eran antes las papeleras o las fuentes de la calle y mira las de ahora.
De lo que duraban antes y lo que duran ahora ya ni hablo, que eso da para otro artículo. Nada tiene alma. Todo es gris. Hasta los colores. El Science Museum de Londres analizó miles de objetos cotidianos desde 1800 y cada vez son más grises.
Coño, dadle vida a las cosas. Poned mimo y esfuerzo en hacer cosas que perduren. Espacios donde uno se sienta a gusto. Productos de esos que quieres tener de por vida.
Esta marca sí le pone mimo. Empezaron hace 15 años con un alfarero y un horno de leña en una antigua granja de tabaco de Carolina del Norte. Hoy fabrican en Asheville con materias primas de la zona.
Sweenly
Mi hija es una experta en hacerse las uñas. Ve un diseño en Pinterest y lo replica sin despeinarse. Yo no sabría ni por dónde coger el pincel.
Cuando descubrí Sweenly, lo primero que hice fue pasársela. Es esmalte en formato rotulador, sin pincel y sin mancharte el dedo.
Pintas la uña como si subrayaras un libro. También lo tienen para labios.
Luego me fui a la ficha de producto y ahí vi que la trabajan bien para lograr una buena conversión y aumentar el pedido medio.
Tiene algo que no me encaja: arriba, entre los beneficios, te prometen que dura hasta dos semanas. Si bajas un poco, en letra pequeña, reconocen que sin su kit de top coat y lámpara UV el color aguanta unos días.
El kit te lo ofrecen justo debajo con un 25% de descuento. El rotulador suelto cuesta 19,95 €, pero el pack de cinco sale a 49,90 € e incluye el kit y un regalo sorpresa. Así que quien compra el pack sí consigue las dos semanas, que es lo que te hace comprar el pack.
Oportunidades en IA
Ahora mismo no tengo tiempo para meterme en nada más sin perder el foco.
Pero eso no quita que vea oportunidades, y esta te la dejo por si a ti te pilla en otro momento.
Nada de hype ni de "hazte millonario en una semana con IA".
Juan Luis planteaba una idea que me pareció muy buena y, sobre todo, útil: una herramienta para fontaneros, electricistas, pintores y demás oficios que les lleve la agenda, los presupuestos y las facturas, idealmente desde WhatsApp.
Al rato encontró una herramienta que hace justo eso. Que ya exista no le quita valor a la idea.
Al revés, confirma que el problema es real, y en un mercado tan grande y tan poco digitalizado como los oficios hay sitio para más de una o incluso plantearla con un enfoque distinto.
Si estás pensando en montar algo, mira a tu alrededor. Hay problemas pequeños que nadie ha resuelto bien y que hoy, con IA, puedes resolver tú. Una herramienta que solucione un problema. Una app que haga una sola cosa, pero bien.
La mayoría de clientes que me llegan no tienen claro cuál es su beneficio. Ni en total ni por producto.
Ven que entran pedidos, que la facturación sube, y con eso dan el negocio por bueno. Luego te pones a mirar los números y te encuentras que el producto que más venden es el que menos margen les deja, o directamente el que les hace perder dinero.
Hace unos meses me puse a investigar para montar una marca de tés. La idea principal era darte el permiso para parar: no té como producto, sino una excusa para detenerte un momento. Lo sé por experiencia, para mi problema de salud crónico ese rato que paro para tomarme un té me hace bien.
Antes de comprar un solo gramo de stock me senté a hacer cuentas.
El precio de venta que había pensado después de investigar era de 12,95 €.
Le quitas el 10% de IVA y te quedan 11,77 €. El producto, entre la infusión, el envase y la etiqueta, me salía por unos 1,45 €. Quedan 10,32 €, un 88% de margen bruto. Ni tan mal.
Hasta que llega un pedido de una sola unidad con el envío a tu cargo. Restas producto, caja, envío y la comisión de la pasarela, y quedan 4,70 €.
Con eso tienes que pagar el anuncio que trajo al cliente, tu tiempo y, si sobra algo, tu sueldo. Sin olvidar también a tu gran y amable socio, Hacienda. Si traer a ese cliente te cuesta 8 o 10 € en anuncios, pierdes dinero en cada pedido, y eso sin haberte pagado a ti.
Con tres unidades en la cesta, sin descuento, quedan 24,40 €. Mismo producto, mismo margen, mismo anuncio. Triplicas las unidades y lo que te queda se multiplica por cinco. Lo que se come el pedido es el envío: 4,50 € sobre 11,77 € de ingreso.
Por eso los packs, el umbral de envío gratis y estas cosas se deben decidir antes de comprar el primer stock. Cuando vas a lanzar algo, lo primero es analizar los números.
Ya sé que apetece mucho más pensar en la creación, que es la parte ilusionante. Pero si no haces las cuentas antes, te puedes llevar una sorpresa y darte un tortón antes de empezar.
Si ya tienes tienda, un ejercicio para esta semana: coge tu producto más vendido, calcula cuánto te queda en un pedido de una unidad y compáralo con lo que te cuesta traer a un cliente.
Creo que la primera vez que vi el juego del mahjong fue en un ordenador y no me enteré de nada.
Ya como adulto y amante de los videojuegos, lo he visto intentando jugar en la saga de videojuegos Yakuza (una maravilla, por cierto, saga que me flipa). Dentro del juego hay minijuegos y uno de ellos es poder jugar al mahjong. Pero no he sido capaz. No me entero de nada.
Ahora, por lo visto, en Estados Unidos lo está petando fuertemente. Las búsquedas de clubs de mahjong subieron un 4.400% hasta agosto de 2026.
Tanto es así que se han subido al carro marcas como Hermès, Prada y Ralph Lauren que han sacado su propio set. El de Louis Vuitton al módico precio de 62.500 $.
Otras marcas con sets a partir de 400 $, a las que les está yendo bien vendiendo este juego y que me gustan bastante son Mahjong Grow, Lucky Daughters y Haute Mahjong.
Me parecen bonitos hasta para decorar.
Cajón de sastre
Otros contenidos que me han parecido interesantes esta semana.
Jaime, no me vas a sorprender a estas alturas con ningún nicho. Sujétame el cubata. Un chaval rico al que siguen 1,4M de personas ha creado gorros de lujo para la sauna.
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